Siguen habitantes sufriendo las consecuencias por el Río Sonora
Habitantes de los municipios aledaños al Río Sonora continúan sufriendo las consecuencias del desastre ecológico sucedido en los ríos Bacanuchi y Sonora hace casi cuatro años, ante la indiferencia de las autoridades gubernamentales.
En una reunión de Comités de Cuenca Río Sonora sostenida en Baviácora, los representantes de diversos municipios afectados por el derrame de sustancias tóxicas, hablaron sobre sus experiencias en todo este tiempo.
Esperanza García, integrante del Comité del municipio sede, señaló que la desconfianza hacia el agua purificada que llega a la zona es tal que los pobladores son incapaces de beberla si no se garantiza, mediante estudios especializados, que esté limpia.
“Desde que sucedió esto, me han descubierto cuatro tipos de metales en la sangre: plomo, arsénico, aluminio y cobre, la Unidad de Vigilancia Epidemiológica (UVES) también nos falló”, explicó a la audiencia.
La mujer prosiguió señalando que se han presentado numerosas enfermedades en los riñones, así como casos de cáncer en estados drásticamente avanzados, e incluso niños con enfermedades congénitas o que nacieron antes de los nueve meses de gestación.
POTABILIZADORAS
De las 36 potabilizadoras gestionadas por el Gobierno Estatal, sólo cinco de ellas funcionan, a pesar de que la gestión empezó el año pasado, asimismo dos de estas plantas móviles no funcionan, indicó el miembro del comité Martín Valenzuela.
“El Secretario de Gobernación dijo en diciembre que dentro de los cuatro primeros meses de este año estarían listas (las potabilizadoras), hasta la fecha no hay respuesta de tal, sólo tenemos las de Banámichi, San Rafael De Ures, Mazocahui, Baviácora y San Felipe de Jesús”, expresó.
Elda León, residente de Banámichi afectada por la contaminación, relató que el 2015 le diagnosticaron diabetes y tiroides, así como problemas renales, mismos que culminaron con la extracción de su riñón izquierdo.
También expresó que se han dado casos de leucemia en niños de su comunidad, por lo que urgió a las autoridades competentes a hacer algo al respecto.
De acuerdo con los comités, inicialmente la UVES, misma que ya no está activa, reconoció 380 personas afectadas por el derrame, sin embargo, aseguran que en la actualidad son más de mil pacientes.
Fuente: El Sol de Hermosillo

No hay comentarios.:
Publicar un comentario